Yo también soy un poco Borges

La historia de los laberintos se remonta desde la prehistoria a nuestros días con grandes admiradores como Borges, el cual llegó a convertir esta famosa construcción en su símbolo personal, su fetiche y casi su residencia en enormes bibliotecas. El laberinto para él fue el tiempo, el espacio, las dudas y su oficio ” Un hombre se propone la tarea de dibujar el mundo. A lo largo de los años puebla un espacio con imágenes de provincias, de reinos, de montañas, de bahías, de naves, de islas, de peces, de habitaciones, de instrumentos, de astros, de caballos y de personas. Poco antes de morir, descubre que ese paciente laberinto de líneas traza la imagen de su cara.”

A grandes rasgos, podemos ubicar los primeros laberintos en las tumbas prehistóricas, que solían de acompañarse de este símbolo circular por lo que quizás su primera simbología fuese la muerte o la reencarnación. Otro de los mayores laberintos de la historia, fue el de Egipto, creado como medio para atrapar el espíritu de los dioses. En el 310 a.C. los griegos imitaron el egipcio pero con un tamaño 10 veces menor y subterráneo. Se piensa que su construcción se debió a fines militares como prisión de los guerreros enemigos que encerrados allí, morían  de hambre, de ahí surgió el mito del minotauro.

Tiempo después los cristianos adoptaron el laberinto como un elemento simbólico de la vida cristiana basada en la búsqueda y en la espera pero sobre todo de los tortuosos caminos para hallar a Cristo. Prieba de ello es que algunas catedrales e iglesias francesas conservaron esta idea en las baldosas en recuerdo a los orígenes. También con valor religioso surgieron en el sur de Europa algunos laberintos que eran lugar de penitencia.

En la época medieval continuó la presencia del laberinto en juegos cortesanos como en los países norte europeos donde se solían encerrar a una joven en el centro de un laberinto y debía ser rescatada por los caballeros más jóvenes como prueba de amor y rito iniciático. En el Renacimiento el laberinto se asoció al hombre como centro de conocimiento.

En el siglo XVIII, el laberinto volvió a cobrar vigor como elemento decorativo de cientos de jardines aristocráticos y se convirtió en un lugar del jardín propicio a amores y a juegos cortesanos. Así llegando a nuestros días vemos que están presentes en videojuegos y en tantas otras artes como la literatura, la fotografía o la pintura. He ahí una curiosa muestra:

 

ImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagen

Anuncios

¿Puedes adivinar emociones?

jack-nicholson

Gracias a The New York Times todos aquellos a los que el teléfono móvil aún no ha robado la sensibilidad y el gusto por la lectura estamos de enhorabuena. Según nuevos estudios, leer ficción literaria aunque sea unos minutos cada día ayuda a obtener mejores resultados en pruebas de medición de la empatía y la inteligencia emocional. Este simple hecho puede convertirse en un punto a favor para el mundo literario en contraposición a la ficción popular o bien otros tipos de lectura. ¿Interesante, no? Pues sí, y además con bastante lógica. Los libros de determinada calidad literaria permiten al lector comprender la psicología y evolución interior de cada personaje, pudiendo ser estos de muy diferentes pareceres. Como todo autor sabe, cada rasgo de personalidad, posiciona al lector en favor o en contra de un personaje o hasta del propio libro, ello explica esta gran cantidad rasgos emocionales y su precisión, lo cual nos permiten ponernos en la piel de cada personaje y vivir diferentes experiencias como en carne propia desde el cómodo sofá de nuestra casa.

The New York Times ha puesto a disposición del público un cuestionario en línea para comprobar estos nuevos estudios y para ponernos a prueba sobre nuestra capacidad para asocia miradas y sentimientos. Aquí tienes el enlace, ttp://well.blogs.nytimes.com/2013/10/03/well-quiz-the-mind-behind-the-eyes/  mis resultados fueron 26/30, anímate y comparte tus propios resultados en forma de comentario.

This is

Imagen

M. Sasek nació en Checoslovaquia en 1916. Aunque su vocación siempre fue la del arte sus padres estimaron esta actividad poco provechosa y bajo constantes críticas, se vio obligado a iniciar la carrera de arquitectura. Sin embargo, la semilla siempre quedo ahí y nunca olvidó sus primeras intenciones. Cuando el gobierno comunista tomó el poder tras la Segunda Guerra Mundial, se vio obligado a residir en Munich donde trabajó haciendo diversas labores en la radio. Durante un viaje a París, Sasek se percató de la escasez de libros de viajes dedicados a los niños y es aquí donde ideó la serie conocida como This is.

El primer libro, titulado This is Paris apareció en París en 1959 y tuvo una total acogida gracias a sus imágenes coloridas, su curioso sistema de perspectiva y por los textos que acompañaban, llenos de referencias históricas entretenidas y curiosas que incitaban a los niños a querer leer y conocer. En su momento, el libro dedicado a París tuvo tanta fama, que se hicieron otros similares de Londres, Nueva York, Roma o San Francisco entre otras tantas ciudades. En todos ellos detalla los medios de transporte, los platos típicos, los trajes regionales, etc.  Y como esto nunca fue suficiente para Sasek, aún fue más allá y viajó hasta Australia e Israel. Este último libro gozó de tantas aclamaciones que pasó a convertirse en una película animada.

Sin embargo, los grandes artista no siempre son recordados. En España se empezaron a publicar en los años 60 y jamás volvieron a salir a la luz salvo en algún cajón de alguna librería de viejo. En otros países europeos, sus ilustraciones nunca se incluyeron en los planes de estudios de Historia del Arte o disciplinas similares y solo recientemente Inglaterra a vuelto a reeditar toda  la serie. Curiosamente, algunos manuales antiguos  de inglés  de la época de los setenta se acompañaban de las viejas ilustraciones de Sasek sobre Londres. Por todo ello, si eres de los que te gusta recordar aquellos aires locos de los sesenta y te gusta viajar por el mundo solo te queda echarle un vistazo a algunas de sus grandes ilustraciones:

Imagen

ImagenImagen

¿Así que quieres ser escritor?

¿Así que quieres ser escritor?Charles Bukowski

Si no te sale ardiendo de dentro,

a pesar de todo,

no lo hagas.
A no ser que salga espontáneamente de tu corazón
y de tu mente y de tu boca
y de tus tripas,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte durante horas
con la mirada fija en la pantalla del ordenador
o clavado en tu máquina de escribir
buscando las palabras,
no lo hagas.
Si lo haces por dinero o fama,
no lo hagas.
Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte
y reescribirlo una y otra vez,
no lo hagas.
Si te cansa sólo pensar en hacerlo,
no lo hagas.
Si estás intentando escribir
como cualquier otro, olvídalo.Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,
espera pacientemente.
Si nunca sale rugiendo de ti, haz otra cosa.Si primero tienes que leerlo a tu esposa
o a tu novia o a tu novio
o a tus padres o a cualquiera,
no estás preparado.No seas como tantos escritores,
no seas como tantos miles de
personas que se llaman a sí mismos escritores,
no seas soso y aburrido y pretencioso,
no te consumas en tu amor propio.
Las bibliotecas del mundo
bostezan hasta dormirse
con esa gente.
No seas uno de ellos.
No lo hagas.
A no ser que salga de tu alma
como un cohete,
a no ser que quedarte quieto
pudiera llevarte a la locura,
al suicidio o al asesinato,
no lo hagas.
A no ser que el sol dentro de ti
esté quemando tus tripas, no lo hagas.
Cuando sea verdaderamente el momento,
y si has sido elegido,
sucederá por sí solo y
seguirá sucediendo hasta que mueras
o hasta que muera en ti.
No hay otro camino.
Y nunca lo hubo.

La maravillosa historia de Peter Schlemihl

Imagen

Aunque inicialmente Adelbert von Chamisso concibió esta historia como un breve cuento para los hijos de un amigo, lo cierto es que esta breve historia caracterizada por una sombra vendida, un extraño hombre de gris y unos amores imposibles ha suscitado pasiones entre los jóvenes y entre los grandes genios de la literatura universal como le ocurrió a Thomas Mann. Esta novela breve es ahora un hito entre las obras del romanticismo alemán gracias tanto a su forma como a su estilo. Por un lado la obra se empapa de elementos mágicos como bolsas de oro inagotables, tan del gusto de los autores románticos, de caminos inciertos y oscuros que nos conducen al mundo de la fantasía y lo siniestro, pero por otra parte, sin olvidar la herencia ilustrada tenemos ante nosotros una fábula atemporal donde es fácil hallar parte del sentir del propio autor, Adelbert Chamisso, hombre viajero, siempre entre fronteras, que tras una vida de viaje y de búsqueda  consagró su vida a la ciencia y al saber.

Bajo una historia simple y altamente recurrente en la historia de la literatura, la del engaño de un joven caballero para vender su sombra al diablo a cambio de una bolsa de oro inagotable y su consecuentes consecuencias, Chamisso enterró los sinsabores de su siglo y de su época y en especial los suyos, las crisis de identidad frente a los prejuicios sociales ante lo diferente.

“Si no me engaño del todo, en nuestra querida Alemania palpitan muchos corazones capaces e incluso dignos de entender al pobre Schlemihl, y pienso que en el rostro de más de un auténtico compatriota se dibujará una sonrisa de emoción ante la broma pesada que le jugó la vida y ante la broma ingenua que él se hizo a sí mismo.”

Queda decir que entre las múltiples ediciones de esta obra, destaca la última, del año 2009 de la mano de Nórdica Libros, acompañada de bellas y elegantes ilustraciones del argentino Agustín Comotto.

Charlie y la fábrica de chocolate

Imagen

Roald Dhal es uno de esos autores injustamente etiquetados y abandonados en la vieja sección de libros infantiles y juveniles. Sus obras, numerosas y conocidas como Matildha o James y el melocotón gigante se hicieron famosas por las recientes adaptaciones al cine pero no precisamente por su lectura.

Este es el caso de Charlie y la fábrica de chocolate, un libro que desde su propio título provoca hambre en el lector. Debajo de la  simple historia de cinco niños que al encontrar cinco billetes dorados escondidos en chocolatinas por todo el mundo visitan como premio la mayor fábrica de chocolate del mundo, Roald Dahl esconde muchas cosas. Cada uno los niños representa varios modelo de conducta y clase social y sin embargo esto no es lo más importante  sino lo que pretende transmitir: Charlie es ejemplo de la necesidad de luchar por las cosas que uno de desea, en contraposición a aquellos niños caprichosos y consentidos que consiguieron el billete dorado por una vía cómoda e injusta. Roald Dahl, sin ningún tipo de reparos, pretende ilustrar como cada acto humano es importante por sí mismo y tiene su correspondiente consecuencia.

charlie_fabrica_chocolate

Aunque la novela se llevó al cine en dos ocasiones, una de ellas de la mano de Tim Burton, y es ya  para muchos una historia  conocida, el libro no deja de sorprender y consigue devolvernos a la infancia. Cada capítulo está lleno de inventos sorprendentes y novedosos como chocolate que devuelve el pelo a lo calvos, chocolate invisible, chicles con sabores a comidas o chocolate vitaminado e inacabable para aquellos que tienen menos recursos. También podrás encontrar canciones paródicas, aventuras inacabables y seres increíbles.

Cada nuevo capítulo hará que se te haga la boca agua con las descripciones de los olores, los sabores y los muy diferentes colores de los dulces de la fábrica de Willy Wonka, como los ríos de chocolate o las nubes de algodón.

“-Y además –continuó el abuelo Joe, hablando ahora muy lentamente para que Charlie no se perdiese una sola palabra-, el señor Willy Wonka puede hacer caramelos que saben a violetas, y caramelos que cambian de color cada diez segundos a medida que se van chupando, y pequeños dulces ligeros como una pluma que se derriten deliciosamente en el momento en que te los pones entre los labios. Puede hacer chicle que no pierde nunca su sabor, y globos de caramelo que puedes hinchar hasta hacerlos enormes antes de reventarlos con un alfiler y comértelos. Y, con una receta más secreta aún, puede confeccionar hermosos huevos de azulejos con manchas negras, y cuando te pones uno de ellos en la boca, éste se hace cada vez más pequeño hasta que de pronto no queda nada de él excepto un minúsculo pajarillo de azúcar posado en la punta de tu lengua.
El abuelo Joe hizo una pausa y se relamió lentamente los labios.

-Se me hace la boca agua sólo de pensar en ello –dijo.”

Quizá su única desventaja sea precisamente su propia esencia, que es literatura. Por lo demás, un libro recomendable para todas las edades.