Los inicios de los escritores

Septiembre parece ser el mes de los comienzos. Después de enero, este es el mes de los nuevos propósitos después de las vacaciones o con el nuevo inicio de curso. Según Truman Capote:

“Aprils have never meant much to me, autumns seem that season of beginning, spring”.

Y como los principios nunca fueron fáciles, para los escritores tampoco fue muy diferente. A continuación os dejo algunos de los primeros trabajos que desempeñaron algunos de los autores más célebres de la literatura universal:

  • Charles Dickens: Uno de los más célebres de la literatura decimonónica, fue un pequeño Oliver Twist trabajando como peón en una fábrica de zapatos diez horas al día. Ganaba unas 16 libras actuales, las cuales iban destinadas a pagar las deudas de su padre mientras este estaba en prisión. Aunque más tarde trabajó como periodista, su primer empleo le permitió conocer a gente que más tarde sería personajes de sus novelas.
  • Agatha Christie: Durante la primera guerra Mundial, trabajó como voluntaria curando a los heridos de guerra. Gracias a esto, cuando acabó la guerra pudo trabajar como ayudante en una farmacia. Mucho de lo que aprendió, hoy lo podemos leer  en sus famosos fantásticas novelas de asesinatos.

2456f6c605c7ca8d0932d186885a189a.jpg

  • Stephen King: Trabajó como encargado de mantenimiento en una escuela. El tiempo que pasó empujando el carrito de la limpieza le ayudó a la hora de escribir una de las escenas más famosas de su novela Carrie.
  • T. S. Elliot: Trabajó como administrativo en un banco. El tiempo que empleaba en ir de casa al trabajo le permitió escribir algunos de sus más célebres pasajes.
  • Jack Kerouac: El famoso autor de On the road hizo trabajos de lo más variopintos, fregó platos en un restaurante, trabajó en una gasolinera, fue vigilante nocturno y recogió algodón.
  • Jack London: Quién iba a decir que el creador de Colmillo blanco pasó su juventud robando ostras de granjas ajenas para después venderlas en el gran mercado de Oakland.

jack-london.jpg

  • William Faulkner: El ganador del premio novel de literatura trabajó como cartero. Gracias a eso, pudo leer las revistas que tenía entregar a sus correspondientes destinatarios. Según dicen, no era muy bueno en su trabajo, ya que “perdía” los paquetes continuamente.

198700807

  • Robert Frost: Además de dar clases, fue repartidor de periódicos y trabajó en una fábrica cambiando los filamentos de las bombillas fundidas. Más tarde Robert Frost recibió el premio Pulitzer.

Por eso, en la literatura y en la vida, no perseguimos finales, sino comienzos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s