Recitatif de Toni Morrison

Si te preguntara quién fue la primera mujer de color en ganar el premio Nobel de literatura, seguro que no sabrías responderme. Pues fue Toni Morrison, que por si fuera poco es Premio Nacional de la Crítica, recibió el Pulitzer en 1987 y ser miembro de la Academia Americana de las Artes y las Letras y del Consejo Nacional de las Artes.

morrison

Morrison, a pesar de ser casi una desconocida en España, trae a sus espaldas 12 novelas y fue editora de Random House. En sus obras trata con profundidad la historia sociopolítica de su raza, centrándose especialmente en los conflictos sociales y en destapar el idílico panorama de convivencia racial en Estados Unidos.

Con este marco introductorio, ya puedo hablarte de Recitatif, su único relato. Un texto de unas 20 páginas que cumple con lo que a la autora más le gusta del mundo literario: empezar a leer y no querer parar.

“Siempre he buscado producir un impacto poderoso en el lector con lo que escribo. Y con la brevedad como norma hay que ser muy cuidadoso en las descripciones para preservar lo que se desea transmitir. No quiero que la gente se distraiga ni un instante. Busco que el lector se entregue y quiera pasar las páginas rápidamente. El arranque de una novela es lo más importante para mí, al igual que el final. Me interesa una literatura con imágenes, con un lenguaje y unas palabras intensas donde cada una de ellas tenga su fuerza y su lugar preciso”.

Entrando un poco más en materia, este relato habla de dos amigas, Roberta y Twyla, dos niñas de ochos años que se conocen en un orfanato. Su amistad comienza al ser las únicas niñas del centro cuyas madres están vivas. La madre de Roberta siempre está enferma (una enfermedad que va y viene, por lo que parece algún tipo de adicción) y la de Twyla prefiere bailar en discotecas. Las niñas tienen la misma edad, pero sabemos que son de razas distintas, aunque no se indica quien es la blanca y quien la negra. Con el paso de los años se encuentran hasta cinco veces ya como adultas. Gracias a esos reencuentros vemos la trayectoria que han seguido: Twyla se ha casado y ha tenido un hijo, en cambio, Roberta tras una etapa hippie, se ha casado con un viudo padre de cuatro hijos y vive en una mansión con asistenta. En algunos de sus encuentros recuerdan hechos que sucedieron en su estancia en el orfanato, pero son vistos de formas muy distintas según la raza de cada una de las protagonistas.

Recitatif.jpg

El juego del relato es precisamente intentar adivinar la raza (demostrando así las ideas preconcebidas que tenemos como lectores) y entender los prejuicios y diferencias que suponen para estas dos mujeres su condición racial, ya que pueden recordar una misma vivencia de modo totalmente opuesto.

En resumen, se nos presenta un relato sobre la amistad, los problemas sociales y la importancia de los recuerdos  mediante un vocabulario vivaz y escasa descripción, y ritmo rápido, pues como el titulo señala, el texto es el discurso (Recitatif-recitar) de Twyla. En palabras de la autora, Recitatif, es “un experimento para eliminar los códigos raciales de la narrativa”.

A continuación te dejo el link del texto en versión original para que puedas disfrutar del relato: RECITATIF EN PDF

Anuncios

The red convertible

Hace un par de meses tuve la oportunidad de leer este relato corto de la autora estadounidense Louise Erdrich. Tengo que confesar que empecé a leerlo sin muchas aspiraciones. El titulo me hizo pensar que la historia iba sobre coches y no me resultaba muy motivador, pero más allá de mis prejuicios, he de decir que es un cuento de tan solo ocho páginas que me hizo querer leerme la antología entera, Love Medicine, la cual ganó el National Book Critic Circle Awards for Fiction.

l-erdrich

Louise Erdrich que es de origen alemán e indio, tiene muy presente sus orígenes reflejando a través de breves historias interconectadas la vida de la comunidad Chippewa. En este caso, The red convertible nos acerca de una forma poética a la par de realista a las consecuencias de la guerra de Vietnam en los jóvenes indios que tuvieron que combatir violentamente durante años.

Erdrich demuestra sin duda su ingenio y estilo. El relato  nos cuenta la historia de dos hermanos indios que compraron un coche juntos, poco antes de que el mayor, Henry, tuviera que marcharse  a combatir en Vietnam. El famoso descapotable rojo será el símbolo de la relación entre ambos hermanos, de sus altos y sus bajos.  Así, progresivamente, a través de las palabras y sentimientos de Lymann, sus desasosiegos y pesadumbres,  vemos el deterioro y la confusión mental de Henry tras su vuelta a casa. Los esfuerzos de Lymann por recuperar la antigua naturaleza de su hermano acabarán con un triste y dramático final. Mediante poderosas imágenes, un profundo estilo poético y una gran simbología Erdrich logra atrapar a los lectores y revelarles la crudeza de la guerra y sus secuelas, en la mayoría de los casos, irreversibles.

When he came home, though, Henry was very different, and I’ll say this: the change was no good. You could hardly expect him to change for the better, I know. But he was quiet, so quiet, and never comfortable sitting still anywhere but always up and moving around. I thought back to times we’d sat still for whole afternoons, never moving a muscle, just shifting our weight along the ground, talking to whoever sat with us, watching things. He’d always had a joke, then, too, and now you couldn’t get him to laugh, or when he did it was more the sound of a man choking, a sound that stopped up the throats of other people around him. They got to leaving him alone most of the time, and I didn’t blame them. It was a fact: Henry was jumpy and mean. (Erdrich 197)

Love Medicine, el libro que compila estas y otras historias interrelacionadas entre sí, es una meditación sobre el amor y sus múltiples vertientes —en este caso fraternal— así como un análisis de las dificultades de este grupo étnico durante los últimos sesenta años.

51ewe0q61nl

Puedes leer el relato en el siguiente enlace (English version): The red convertible